Kinbaku, Fetish & Kinky
El Kinbaku, también conocido como Shibari, es una antigua forma artística de atadura japonesa. En esta forma de arte el atador, el Nawashi (él que realiza la atadura, el artista) con sus creaciones realiza formas geométricas y diseños que realzan y contrastan armónicamente con las curvas y pliegues naturales del cuerpo femenino. La forma de tensar las cuerda y la elección de la textura de las mismas crean una contraposición con las texturas suaves y lisas de la piel. Una correcta atadura subraya y resalta las formas del cuerpo. La modelo es para el artista como un lienzo y las cuerdas, como los pinceles, permiten realizar un cuadro elegante en el cual los colores son las mismas cuerdas.
El Kinbaku es y representa el resultado final del atar (dominación y poder versus sumisión e indefensión), pero también es una expresión estética. Es una escultura viva y dinámica, pero también es un momento de meditación compartida entre el rigger y la modelo, donde el poder y la sumisión, la fuerza y la vulnerabilidad, la sensualidad y las caricias se entremezclan entre los participes en un baile e intercambio de poder y constricción erotica.
El termino Kink es muy utilizado en la sexualidad humana para definir prácticas, conceptos o fantasias sexuales definidas, por parte de la opinion publica oficial, como “alternativas o no convencionales”. Pero el fetichismo y las fantasías sexuales están ligadas al comportamiento humano desde tiempos históricos y tenemos las pruebas en innumerables obras pictóricas, escultoras o literarias. El uso del látex, las cuerdas, la picota, la cera fundida, las mordazas o los juguetes sexuales permiten crear un mundo repleto de escenas exóticas, sensuales y sexuales que van más allá de lo que un momento “vainilla” puede imaginar.